Autor: Gabii
Fecha de publicacion: Lunes 29 de septiembre del 2025
Ubicada al sur de Quintana Roo, en la frontera con Belice, Chetumal es una joya del Caribe mexicano que combina tranquilidad, cultura y paisajes inigualables.
Ideal para quienes desean disfrutar de unas vacaciones en familia, esta ciudad ofrece una mezcla perfecta de actividades recreativas, recorridos históricos y delicias gastronómicas que encantan a grandes y chicos por igual.
Actividades para disfrutar en familia
Uno de los principales atractivos es el Boulevard Bahía, un extenso malecón que bordea la costa, perfecto para caminar, andar en bicicleta o simplemente contemplar los atardeceres sobre la bahía de Chetumal. A lo largo del malecón se encuentran esculturas, parques infantiles y miradores que permiten una experiencia relajante y segura para los más pequeños.
Otra parada obligada es el Museo de la Cultura Maya, donde las familias pueden explorar de forma interactiva la historia y cosmovisión de esta gran civilización. Es un espacio didáctico y visualmente atractivo, ideal para despertar la curiosidad de los niños y al mismo tiempo ofrecer datos interesantes a los adultos.
Para una experiencia en contacto con la naturaleza, se recomienda visitar el Biouniverzoo, ubicado a las afueras de la ciudad. Este parque ecológico ofrece recorridos guiados entre animales rescatados y senderos en medio de la selva. También se pueden hacer paseos en lancha y conocer un poco más sobre la fauna y flora de la región.
Lugares imperdibles en Chetumal y sus alrededores
Además de la ciudad misma, la zona que rodea Chetumal ofrece múltiples tesoros por descubrir. A tan solo 30 minutos se encuentra la famosa Laguna de Bacalar, conocida como la “laguna de los siete colores”. Allí, las familias pueden nadar, hacer kayak o realizar recorridos en lancha por los estromatolitos y cenotes conectados a la laguna. Es un lugar que combina belleza natural y diversión sin necesidad de grandes multitudes.
Otro sitio recomendado es Calderitas, una pequeña comunidad costera a solo 10 minutos de Chetumal. Es ideal para pasar la tarde junto al mar, degustar mariscos frescos y disfrutar del ambiente tranquilo. Desde ahí también se puede tomar una lancha hacia el sitio arqueológico de Oxtankah, una zona maya poco concurrida pero fascinante, donde se mezclan estructuras prehispánicas y vestigios de una antigua capilla colonial.
Sabores típicos que no puedes dejar de probar
La cocina chetumaleña refleja una interesante mezcla de influencias mexicanas, mayas y beliceñas. Entre los platillos más populares para probar en familia está el rice and beans, arroz con frijoles cocido en leche de coco y acompañado con pollo o carne guisada. También son muy recomendados los panuchos, las salbutes y los tradicionales tamalitos de chipilín, que forman parte de la herencia culinaria del sureste mexicano.
Si se trata de antojitos dulces, no puede faltar un machacado de fruta con leche, típico en las tardes calurosas, o las tradicionales marquesitas, una especie de crepa crujiente rellena de queso de bola y otros ingredientes a elección. La oferta es variada, deliciosa y, sobre todo, accesible para todas las edades.
Chetumal es un destino que sorprende por su autenticidad y calidez, alejado del bullicio de las zonas turísticas más famosas, pero con todo lo necesario para unas vacaciones familiares memorables. Entre cultura, naturaleza y sabor, es un lugar perfecto para reconectar con lo esencial y disfrutar del Caribe en su versión más tranquila y genuina.